16 febrero 2019

Una reunión y muchas preguntas…


Es el titular que a nosotros que no somos profesionales de esto, nos ha sugerido todo lo acontecido con la dimisión del Presidente Sr. Blas Mezquita y la reunión con la reciente Presidenta del Consejo de Administración de Sniace. Nos habría gustado emplear otro para describirlo y en concreto uno que apareció en los medios, “Incertidumbre y optimismo en el Comité Sniace ante la reunión con la nueva Presidenta”. Pero viendo el “éxito” obtenido en ciertos estamentos de Sniace, hemos desistido en repetirlo.

Y es que este pasado jueves se producía la reunión entre el Comité de Empresa y la nueva Presidenta. Todo como consecuencia de lo que conocíamos el pasado 30 de enero, la dimisión del Presidente de Sniace, Sr. Blas Mezquita, tras 30 años al frente de Sniace. Siendo nombrada para sustituirle, la Consejera Sra. Gema Díaz, expresidenta de la CEOE Cántabra. Junto con el Presidente Mezquita, también dimitía el Consejero Sr. Antonio Temes.

Desde diferentes vertientes, se achacaban las dimisiones a motivos personales o de salud y a la imputación del Consejo de Administración de Sniace, por la posible comisión de un delito medioambiental por vertidos al río, durante 2008 y 2010. Cuando nos fue retirada la licencia para verter al rio, por parte de la Confederación Hidrográfica del Cantábrico. Hacemos un inciso para decir, que nos han sorprendido mucho la presentación de esto como un episodio más de contaminación por parte de Sniace, cuando no es así. Gracias a que Sniace siguió abierta, se posibilito la construcción de la depuradora y otras modificaciones medioambientales que ya estaban en desarrollo. Que a la postre supusieron una mejora considerable del rio Besaya y una inversión cercana a los 140 millones de euros, en las medidas correctoras. Y esto no es que lo digamos nosotros, hay actores muy relevantes de la sociedad Cántabra, que fueron testigos.

Pero sigamos con la “dimisión”, sobre la que por cierto se ha dicho y hablado un rato largo. Dando la impresión que algunos saben cómo lo vivimos los trabajadores, pues mira por donde no es así. Lo que nosotros apreciamos en esa semana previa a que se materializase, sólo nosotros podemos dar fe de ello. De hecho, no tuvimos reparo en reconocer en su momento, que nos enteramos por la comunicación de Sniace a la CNMV. Otras especulaciones, sobre lo que sabe o no sabía el Comité, están más cerca de las ganas de intoxicar, que de algo serio. Ya que, en esos días previos, en Sniace se produjo una parada en Celltech, que por cierto Sniace comunico vía Twitter, últimamente muy de moda en Sniace. Que nos tenía a todos muy ocupados, produciéndose bastantes reuniones, complicándose la situación aún más, al coincidir con los problemas ocasionados por las inundaciones. Sobra decir que durante esas horas la comunicación con el Presidente Mezquita fue constante y las ordenes que percibíamos, no hacían presagiar que escasas 72 horas después, se materializaría la “dimisión”. Hacía poco más de un mes, que el Comité había tenido una reunión con él, un poco tensa, por cierto. Pero donde se mostró muy optimista con el desarrollo de las inversiones y por las perspectivas para el año 2019, que el auguraba que al final serian buenas. Hasta aquí la realidad, lo demás, insistimos son especulaciones…


Y efectivamente llego el día de la reunión entre la Sra. Gema Díaz, con un Comité y unos trabajadores expectantes y hasta cierto punto preocupados, por algunas cosas que habíamos oído o leído. Vamos que no eran los trabajadores los que habrían generado una expectación especial, alrededor de la reunión, por no decirlo de otra manera. Ya adelantamos que tuvo de positivo el compromiso de la Presidenta de “luchar por esta empresa y aportar su experiencia para solucionar sus problemas” para lo que nos pedía a todos colaboración. Para lo que se comprometía a “mantener una relación cercana y trabajar con el comité", y por tanto a "contar" con los trabajadores y sus representantes. Para lo que estaba dispuesta a mantener las reuniones que fuesen necesarias. También dijo que nos quería transmitir su compromiso y el de los acionistas mayoritarios, con el proyecto de inversiones de Sniace, que figuran en el “Plan Estratégico 2018-2020” y por tanto con la rentabilidad que tiene Sniace con el desarrollo de dicho plan. Diagnostico que estaba avalado por auditoras de prestigio en el mercado.
Este compromiso teníamos que ser conscientes que no era baladí y que para ello habían comenzado con diversas reuniones con los directivos de la fábrica y que continuaría en los próximos días. Incluso con los trabadores de la fábrica, con los que también pensaba reunirse.

Hasta aquí lo positivo o lo que más concreto quedo y lo que podríamos llamar toma de contacto, porque después de una breve explicación del Director General de Sniace, Sr. Adolfo Corral, sobre el mencionado plan. Comenzaron las intervenciones del Comité y aquí no parece que tuvimos la misma suerte.

Como comprenderéis habíamos ido a la reunión, como Umbral, con la intención de hablar también de nuestro libro. Y claro que nuestro libro no es otra cosa que los problemas de todo tipo y situaciones por las que hemos pasado o los temas laborales pendientes y que nos han llevado a tener, incluso diferentes interpretaciones sobre los acuerdos. No los vamos a relatar para no alargarnos, porque son de sobra conocidos. Pero si diremos que incluso incluimos los de fuera de convenio, como los hemos hecho con anterioridad con Mezquita. A ver si queda claro y alguna deja ya de decir lo que no es cierto.
También mencionaremos que añadimos alguna más, aunque en realidad son también muy conocidas. Y que no eran otra cosa, que trasladar la sede social a Cantabria, un solo Director de RR. HH, con el que consensuar, no tres diferentes y lo que es peor, con diferentes criterios. Y que se tenga en cuenta en la hora de toma de decisiones, a los diferentes directivos de la fábrica. Aunque alguno no se lo merezca…

Como decíamos, aquí la cosa ya no fue tan positiva, no se comprometió a nada. De hecho, insistimos varias veces, que estaba muy bien sus palabras, pero ya era hora que se tendría con los trabajadores algo más. Es decir, la pedíamos un gesto por parte del Consejo. Para lo cual la pedíamos que trasladara al mismo, los problemas que la habíamos presentado, la mayoría no representan dinero. Es tener otra actitud con los trabajadores.
Ante nuestra insistencia, dijo que no dominaba las particularidades de la problemática laboral de Sniace, que le estábamos planteando y que tampoco había tenido tiempo de interesarse, ya que había estado más centrada en la de la fábrica. Pero que confiaba en las personas que lo habían estado llevado…
No obstante, se interesaría, tomo nota y no contesto si respondería. Así que, tras un breve comentario sobre los terrenos, en la línea de lo publicado, concluyo la reunión de dos horas y media, con la Presidenta y el Director General.
Y hasta la próxima, que tampoco concreto, porque dependía…