Declaraciones de Ignacio Diego
Estamos llegando a una situación que parece un “sin sentido”, pero estamos hablando de empleo, estamos hablando de cientos de puestos de trabajo que ni Cantabria ni Torrelavega pueden permitirse perder y que, sin embardo, no parece importar demasiado a sus dirigentes. El Gobierno Regional y la Empresa deben aportar soluciones, a ello se comprometieron en su rápida puesta en escena inicial, aunque ahí se quedó. Dicen haber mantenido un montón de reuniones, aunque nosotros tenemos la impresión y algún que otro dato, de que se han celebrado dos reuniones y algunos intercambios de papeles. Nada más.
Con carácter de urgencia debe celebrarse esa reunión a tres bandas, que también se nos prometió, en la que ambos actores trasladen a los representantes de los trabajadores los acuerdos, las gestiones y las soluciones, si las tienen. Pero resulta que ahora el problema, insalvable de momento, es quién convoca la reunión. Surrealista, ya lo decimos en el encabezamiento. Seguramente estaremos equivocados, pero en nuestra opinión, el siguiente movimiento: convocar esta reunión y coordinar el camino a seguir, debe corresponder a quien tiene el poder, sino ¿para que gobiernan? Todos los acontecimientos parecen girar en contra de una solución satisfactoria y esto no puede ser. Cada día que pasa es más patente la falta de sentido común, es completamente absurdo que, ante la situación por la que atraviesan los trabajadores de Sniace, lo importante sea quién convoca una reunión o, si existe o no existe información al respecto. Lo único que parece que vislumbramos casi todos, es “la falta de avances”, desde luego así lo vemos desde UGT. Casi todo, nos dicen, es factible, es cuestión de días, se trata de “sentarse y verlo”, pero de nada nos dicen que se haya hecho.