01 febrero 2012

Acuerdo para el Empleo y la Negociación Colectiva

Comienzo de la negociación del convenio de Sniace
 
Hemos comenzado ayer la negociación de un nuevo convenio, que estará marcado por los comentarios sobre el reciente acuerdo entre patronal y sindicatos, algo que no es nuevo, pues ya ocurrió hace dos años y ya entonces hubo mucho interés en explotar el asunto. Lo cierto es que este acuerdo está siendo más conocido por las condiciones salariales que por el resto de su contenido, y es ahí, en el resto del contenido, donde radica lo más regresivo para los intereses de los trabajadores. Esto no significa que obviemos la importancia del recorte salarial, pero a nuestro entender, se trata más de una “Reforma Laboral” que de otra cosa.
Este acuerdo viene marcado por una mala situación económica, en la que el déficit y la deuda pública siguen marcando los tiempos. Todos los gobiernos Europeos se afanan en tomar medidas para consolidar el ajuste fiscal en la UE. Se presume, sin mucho fundamento, que con los recortes se garantizará el pago de la deuda generada en cada uno de los países y con ello la salida de la crisis. El ministro de Economía, Luis de Guindos, dice que España fijará el déficit en el 0% para el conjunto de las Administraciones Públicas a partir de 2020, pese a que Bruselas permite que los Estados puedan establecerlo en el 0,5%. Esto modifica el pacto alcanzado con el PSOE, por el que el Parlamento modifico la Constitución, que fijaba el déficit estructural en el 0,4%. A la larga, esto se traducirá en un ajuste brutal, aunque según palabras del ministro, simplemente: “recortaremos más, para lanzar una señal a los mercados". La victima, sin ninguna duda, será la clase trabajadora, que se verá privada de la protección social y el Estado de bienestar. Los recortes en derechos laborales, que empezaron a la vuelta de aquella famosa cumbre Europea a la que acudió Zapatero, siguen agudizándose, y parece que seguirá haciéndolo.

Se nos anunció que Rajoy acudiría Berlín para trasladar a la canciller alemana, el retraso en el déficit. En realidad el tema estrella volvió a ser la Reforma Laboral. Ángela Merkel la exigió YA, y Rajoy, que ya está cogiendo confianza, le dijo (más o menos) ¡no te preocupes Ángela que en cuanto llegue a casa se van a enterar! O sea, que la primera reforma será la laboral, pues según él, es la clave para el resurgir económico, tanto de España como de Europa…, ahí queda eso. En definitiva continúa el mismo discurso, la diferencia es que antes Merkel “daba órdenes”…  y ahora es nuestra amiga.

Los agentes sociales fueron felicitados porque “han estado a la altura", al firmar el acuerdo salarial, que Rajoy llevaba orgulloso bajo el brazo. Y es que tanta prisa no tiene otra explicación. Hace unas semanas parecía, si no imposible, sí muy complicado, escuchando las declaraciones de unos y otros. Aunque un líder sindical, seguramente pillado con las defensas bajas, ya dijo que “cuando hay voluntad, todo es posible". Otros apuntaban hacia la necesidad de frenar los duros cambios que podría introducir el Gobierno en la reforma laboral que prepara. Puede que no vaya muy descaminado este ultimo, viendo algunas declaraciones de los responsables sindicales: Los agentes sociales exigieron al Gobierno que respete este pacto y no legisle en materia de convenios colectivos” Toni Ferrer ( UGT), advirtió que “el pacto es un mensaje al Gobierno, para que respete la autonomía de las partes y no legisle en materia de convenios dentro de la reforma laboral que está diseñando”; Fernando Lezcano (CCOO) “el acuerdo firmado hace innecesaria la reforma laboral, porque ya se han tocado los asuntos que se debían cambiar”.

Ni en sus mejores sueños imaginó el Sr. Rajoy, que los sindicatos le firmarían este tipo de acuerdo. “La compra de 100.000 pelotas de goma y gases lacrimógenos” que anunciaron los medios de comunicación, hacía presagiar que esperaban otra cosa.

Sin embargo, no parece que los supuestos efectos positivos de este acuerdo vayan a durar mucho, viendo las réplicas aparecidas en los medios de comunicación: Fátima Bánez, ministra de Empleo, ha manifestado que "los avances en materia de flexibilidad y negociación colectiva van en la buena dirección” pero deja claro que  “su intención es interpretar una partitura más amplia que la compuesta por sindicatos y patronal al hablar de una reforma laboral completa, en contraposición a un acuerdo sobre materias concretas”. El dirigente de la CEA (Empresarios Andaluces) Santiago Herrero, tras valorar como muy interesante el acuerdo, en moderación salarial, “anima al Ejecutivo del PP para que saque la reforma laboral cuanto antes, insistiendo en la necesidad de flexibilidad interna, movilidad funcional y geográfica y una modificación sustancial en la regulación de los accidentes de trabajo, además del despido por razones económicas, tecnológicas o de producción. “Este despido, con una indemnización de 20 días por año trabajado no funciona, el 85% de los despidos son disciplinarios porque la norma está redactada con conceptos jurídicos indeterminados y el juez da razón al trabajador”. Por lo que vamos intuyendo, alguno de los objetivos de este acuerdo, parece que hace aguas.

A nosotros, no nos gusta este acuerdo, pero somos conscientes de que en España hay, en estos momentos, más de una realidad laboral y muchos se pueden agarrar a ella, antes de perder su puesto de trabajo. 2011 es el quinto año consecutivo en que aumenta el paro. En menos de cuatro años se han destruido 2,7 millones empleos y 600.000 trabajadores han perdido su puesto de trabajo durante el 2011. Con todos los datos económicos a la baja, con recortes que lastran el consumo, vamos de cabeza a la recesión y España alcanzará los seis millones de parados.

Los trabajadores de Sniace sabemos lo que es una atravesar una crisis, pero entonces solo la sufríamos nosotros, la economía mundial no tenía problemas y el ladrillo estaba en su apogeo, ese era el destino que nos tenían reservado. Por eso no debe extrañarnos que allá donde los trabajadores luchan contra un ERE, que puede dejarles en la calle, estén dispuestos a todo, menos a perder el trabajo. O cuando se pregunta quién está dispuesto a aceptar un contrato de los denominados mini Jobs”, pues es normal que se escuchen respuestas, detrás de las que se esconde una gran desesperación, porque  más de un millón y medio de familias tiene a todos sus miembros en paro; y hay otros tantos desempleados que no cobran ningún tipo de prestación.
  
Dicen que hay que hacer algo para remediar la situación: pues claro hombre, claro que hay que hacer algo, desde los sindicatos llevamos años reclamando que hay que hacer algo. La discrepancia surge cuando uno se pregunta ¿para qué sirve la flexibilidad y la movilidad? por ejemplo, en contraposición a la deslocalización de la empresa; o ¿a dónde nos lleva el retroceso que significan las medidas incluidas en este tipo de acuerdos? La casi congelación salarial durante tres años y la flexibilidad interna en las empresas ¿son la clave para salir de la crisis? Dudamos que sea así, aunque es lo que defendían, hasta ahora, todo los líderes Sindicales.

Pero no hemos llegado hasta aquí porque si, venimos de un contexto de recortes y desmantelamiento del estado de bienestar; venimos de las consecuencias del “patriotismo” de algunos que se han llevado y algunos aún se llevan, salarios y pensiones millonarias; que hunden sus empresas y son “recompensados” con capitales disparatados; venimos de casi cinco años de falta de crédito, que es la verdadera causa del cierre de muchas empresas… Y cuando llegamos aquí, nos encontramos con la subida del IRPF, del IBI, de las hipotecas, de las matriculas escolares, del gas, del agua... seguro que se nos olvida algo, pero todo esto hará que cada contribuyente pague 679 euros más al año, según la Federación de Usuarios y Consumidores Independientes. Y no se quedará aquí, todavía están por llegar conceptos que harán que se incremente la contribución que alguien ha decidido que nos corresponde aportar para salir de la crisis.

Hace algún tiempo nos referíamos, en otra hoja informativa, a un político que decía que se había acabado el “café para todos” y que a partir de ahora “teníamos que pagar a escote”, no estuvimos de acuerdo entonces, ni lo estamos ahora: “pagar a escote” significa que cada cual paga lo que ha consumido. Lo que está ocurriendo, es que quienes más han consumido, quienes lo han “roto todo”, son los que dictan las normas, y ellos han decidido que todos paguemos la misma cantidad y a eso se le llama “a tanto por barba”.

Compañeros, es posible que tengan razón quienes opinan que no hay “condiciones” para huelgas generales, lo que no aceptamos es que tampoco las haya, como mínimo, para MANIFESTARSE.  Aunque por menos se la hicimos a Zapatero.

Volviendo al principio, ya se ha celebrado la primera reunión de negociación del convenio. El Director de RR.HH, se ha limitado a cubrir el expediente, anunciando que es intención de la empresa enmarcar la negociación dentro de los márgenes de los decretos de Zapatero de reforma laboral, negociación colectiva y como no, del recientemente, firmado por UGT y CC.OO sobre salarios.

La única novedad por decirlo fue la pretensión de la empresa de suspender la negociación hasta el mes de marzo, para dar tiempo a conocer la reforma laboral de Rajoy, dado que no estaban dispuestos a conceder ningún derecho que sobrepase lo que dispongan esta ley o las anteriores.

Como veréis no han tardado mucho en tener eco las palabras de Rajoy: “La reforma laboral nos va a costar una huelga" "ahora viene lo más duro".  Parece que entre esto más duro pudiera estar la posibilidad de alargar la jubilación más allá de los 67 años. Por nuestra parte, plantemos a la empresa que la negociación no podía suspenderse amparándose en estos argumentos, por lo que tras un pequeño debate, quedamos citados para el próximo día 15 de febrero. 

II Acuerdo para el Empleo y la Negociación Colectiva (AENC) 2012-2014